#1 - Pedro Piterbarg / Bill Charlap / Tony Bennett

Viernes 13 de marzo de 2026 
Novedades, recomendaciones, ideas fugaces de los días que pasaron. Algunos enlaces; alguna sorpresa, espero. Pueden leer las líneas que siguen u optar por ir directo a hacer clic en las líneas azules. Tiempo de lectura: una semana. 

ALGO NUEVO
 

Pedro Piterbarg es un muy joven artista argentino que hoy publica su tercer volumen breve de piezas para guitarra sola. Guitarrista, compositor y poco afecto a las grandes efusiones, en sus obras se cruzan gestos del lenguaje de la música folklórica argentina y española con trazas de la tradición académica y retazos de la herencia negra. Flotan ahí, algo descarnados, fragmentos de blues, de rock o de jazz, dispersos entre acordes y rítmicas propias del flamenco. El resultado no es una mezcla ni una fusión, sino más bien una síntesis muy personal que no parece provenir de ningún modelo previo. Acaso algo de Ralph Towner, o Quique Sinesi (si pensáramos en un guitarrista argentino). Pero por su técnica y su acercamiento a la composición parece más proclive a la guitarra clásica, aunque ya resulte difícil definir dónde se sitúa este instrumento. 

La Serie humana se divide en tres secciones: Las ideas, Las formas y Los actos. Títulos concretos y escuetos al mismo tiempo, con los que Piterbarg predispone a la audiencia a centrarse en lo que se escucha más que en lo que se lee o se ve, a contramano de esta época tan afín a las apariencias. Con una duración que no llega a los trece minutos, este envío de tres tracks es para las plataformas digitales de música un sencillo, o single, como escribe Spotify en la lingua franca del siglo XXI, que por ahora y hasta nuevo aviso es el inglés. La profundidad que alcanza en tan breve duración invita a la escucha repetida, escucha que en este caso tiene algo de contemplación. 


ALGO VIEJO 

El lado positivo 

Finalmente llegaron a Buenos Aires Dee Dee Brigdewater y Bill Charlap para presentarse en el Teatro Coliseo (ayer, jueves) y en una gala íntima esta noche en BeBop Club, que además es el gestor de esta visita. No hace falta desarrollar aquí las biografías de estos dos artistas, pero sí vale resaltar que llegan en todo su esplendor. A tiempo, digamos. Su reciente disco, Elemental, es una maravilla. Un álbum a dúo en el que cada artista mantiene su estilo, negociando acuerdos cuando es necesario. No necesita escuderos que lo defiendan, allí está: recién hecho, fresco aún, para ser disfrutado. Ni siquiera hace falta buscarlo, entrar al perfil de cualquiera de los dos en la plataforma preferida es tenerlo listo para darle play

Pero quiero llevarlos a un álbum que ya cumplió una década y que es un hito dentro de la excelsa discografía de Charlap: su disco con Tony Bennett. Sé que no estoy descubriendo la pólvora ni la rueda, pero como en la última semana lo escuché tres veces me permito dejar escritos algunos escasos pensamientos sobre este tributo al muy neoyorquino compositor Jerome Kern llamado The Silver Lining. En primer lugar, siempre me resulta grato redescubrir mi ignorancia: para mí Jerome Kern siempre había sido un nombre en el Real Book. Apenas si recordaba que era quien firmaba All The Things You Are o The Way You Look Tonight. Ver la lista de canciones de este disco fue un impacto (“¿todas estas las escribió él?”). Y escucharlas, más aún. De la estirpe de George Gershwin o Cole Porter, es decir, compositor para Broadway y, más tarde, Hollywood, nacido en en el siglo XIX (pero el mayor de los tres, o de los cuatro, si incluyéramos a Berlin) las canciones de Kern son todas obras de arte. Y, evidentemente, elegía muy bien a los poetas. Lo que lo emparenta para mí, pero no quisiera extenderme, a los grandes compositores de tango. 

El jazz apareció cuando Jerome ya tenía más de treinta años, pero sus canciones son todas standards, así de omnívoro es el género. Y Bill Charlap (porque no voy a venir a revelarles a Tony Bennett ahora) es un pianista que conoce toda la enciclopedia del jazz. Su toque elegante, con una dinámica propia de la técnica del pianista clásico, tiene algo que me recuerda a Bill Evans, o quizás es que quiero que me lo recuerde. Pero hay tan pocos pianistas actuales con personalidad propia que tengan al mismo tiempo algo del toque Evans, que quería dejarlo por escrito, quizás para arrepentirme dentro de unos años. O meses. O días. 

Y ya que dije que no iba a venir en estas líneas a descubrir a Bennett, ahí va, me contradigo. Digan si no tiene lazos de sangre con el Polaco Goyeneche por cómo no es indiferente a ninguna inflexión del texto, por cómo dice cada palabra, cómo le da sentido al menor acento. Su mirada despierta sobre cada aspecto de la canción, aún cuando se calla y deja hacer lo suyo a Charlap, o al trío (lo imagino mirándolos con una sonrisa algo seria y condescendiente al mismo tiempo) me hace pensar en lo superficial que soy, a veces. Comparado con Tony, digo. Lo grabó a sus 88 años, pero eso qué importa. Hay gente de 54 que está peor, me digo, también. 

El disco se llama así en referencia a la última canción de la lista, que es Look For The Silver Lining, que se podría traducir como Mirá el lado positivo o, más rioplatense aún, Mirá el lado bueno. En este caso, el lado bueno de las cosas es que podemos escucharlo las veces que queramos, y así disculparnos por no haber podido llegar ayer al Coliseo o esta noche a BeBop Club (que anuncia, en el idioma del jazz, sold out). Si quieren, acá está, para que le dejen unos centavos a Sony Music.

Diego Lenger


 

Comentarios

Entradas populares de este blog

#3 Gabriel Waisbein / Entrelíneas Quinteto / La Tierra Invisible / Alan Plachta & Martín Sued + Florencia Ruiz

#5 Alunizante - Ouijo / Atahualpa Yupanqui / Anteojito / Jules Verne / Almendra / Federico García Lorca / Pablo Grinjot y la Ludwig Van en el CAFF

#2 - Agustín Guerrero / Pablo Marchetti / Elefante