#7 Morrotrönik / Lucio Balduini / Buenos Aires Beat / Néstor Cosentino
Viernes 24 de abril de 2026
Nöel Morroni es un músico que prepara con cuidado sus apariciones discográficas. Ya sea como Noel Morroni (sin diéresis) o como Morrotrönik, su alter ego grupal, se pueden encontrar en las plataformas de música, algo dispersos, un par de álbumes (uno de ellos a dúo), algún EP, algún sencillo, un álbum de Notan Jam donde él fue el pianista en casi todos los tracks. Se podría decir que no tiene un excesivo afán de figuración como intérprete. Cuando graba algo, lo hace con mucho tino, midiendo bien los tiempos y preparando cada paso que va a dar.
Es
compositor, pianista y también alguien interesado por la electrónica, lejos del
perfil del piano jazz clásico. Pronto, en algún momento del año, no mucho después
de julio, saldrá su nuevo álbum, sucesor de Essayer, de 2019. Para ir preparando el terreno, y con la excusa de que se presenta
dentro de dos semanas en el CC Recoleta, lanza hoy Delaire, tema que,
además, le dará nombre al nuevo álbum de Morrotrönik y para el que cuenta con
la participación de Lucio Balduini en guitarra. Nöel toca Rhodes, Baltazar
Clusellas, el saxo tenor, Andrés Chirulnicoff, el contrabajo, y Andrés Elstein,
la batería.
El tema,
sencillo y sugerente, tiene una estructura circular en el que el saxo canta una
melodía apoyada en los acordes del Rhodes, dialogando con la inconfundible
guitarra de Balduini, que pronto emerge entregando un solo típico de su
autoría. Antes del final del tema, Elstein realiza un solo de batería con todo
el grupo tocando. Luego, vuelve la melodía, algo obsesiva, y los instrumentos se
retiran con elegancia.
Eso es todo,
que no es poco. Nos quedamos esperando el resto del disco, que saldrá en
formato de vinilo a partir de agosto o septiembre, y que tendrá su versión en
plataformas de música, también. Antes de eso, el viernes 8 de mayo a las 19.30
en la Capilla del Centro Cultural Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires, con
entrada libre, se puede escuchar al cuarteto en concierto.
Diego
Lenger
ALGO
VIEJO
Buenos
Aires Beat – Néstor Cosentino
Hace mucho, mucho tiempo, a mis doce o trece años, alrededor de 1984, supongo, una noche de sábado, sólo en una sala en la que había un gran (para la época) televisor blanco y negro, vi en el programa Función Privada el cortometraje Buenos Aires Beat, de Néstor Cosentino. Supongo que todavía no había dado con el primer LP de Almendra, que me esperaba agazapado entre los demás vinilos que había en casa, porque algo que recuerdo con claridad es que me impactó el comienzo de A estos hombres tristes, de lo que deduzco que era la primera vez que escuchaba esa canción.
Ahora, hace
unos días, por razones laborales, di, en YouTube, con ese documental. Primera
sorpresa de este reencuentro más de cuatro décadas después: ¡era en colores! Como
lo vi en blanco y negro, y era de 1970, supuse que era así, nomás. Se ven imágenes
que parecen del Festival Pinap de 1969 o (más probable) del primer B. A. Rock
(1970), ya que tocan Almendra y Vox Dei (invaluables primeras tomas de músicos
muy jóvenes), pero no hay sonido directo en ningún momento. Hay testimonios en off,
ya que la breve película transcurre como una suerte de entrevista a un
protagonista de la movida beat. No se sabe quiénes hablan, pero da lo mismo: para
el caso podría ser Tanguito (no lo es), o Pipo Lernoud, o cualquiera de los
músicos que aparecen en la banda de sonido.
Segunda
sorpresa, entonces: el joven rockero habla como un taita, un guapo del ’900. Pero,
ay, mi recuerdo de adolescente era que se expresaba como un flaco porteño cualquiera.
Lo vi en 1984, digamos, trece años después de su estreno. Ahora ya pasaron 55.
Ahora me suena antiguo, italianizante en su cantito; entonces, me sonaba
actual. Y, sí, pasó el tiempo, obviamente. Pero no deja de ser impactante.
Se espía una
Buenos Aires que ya no está, con breves miradas (cuando Cosentino filma en
Palermo) a paisajes que siguen vigentes. A los que andaban entonces por la
calle les producirá nostalgia; a quienes no habíamos nacido o dábamos nuestros
primeros pasos, una rara melancolía; a los jóvenes de hoy, será como cuando yo
veía films de Chaplin, de los Años Locos. O de antes de la Primera Guerra. Pero
no, porque algo de esa cultura rock, llamada todavía beat, sigue vigente.
Hablando de
esa vigencia, vale la pena repasar la banda de sonido, que es central en este
corto. Hay nueve canciones: tres las aporta Almendra (la ya mencionada A estos
hombres tristes, más Plegaria para un niño dormido y Muchacha,
nada menos); dos, La Barra de Chocolate; y una Litto Nebbia (solista), Sabú (¡!),
Vox Dei y Manal. Entre los supuestos míticos fundadores del rock nacional se
entreveran Sabú y La Barra de Chocolate, donde cantaba y componía Pajarito
Zaguri. Vale recordar que Vox Dei es Vox Dei antes de La Biblia. Este es
un documento fílmico y sonoro que antecede a cualquier intento escrito de
documentar o evangelizar sobre esos inicios tan mitificados. Para el film,
Spinetta, Nebbia, Sabú y Javier Martínez eran parte de una misma movida. La
generación beat.
Néstor Cosentino
convenció al Fondo Nacional de las Artes de que financiara este corto con el argumento
de que siempre que se mostraba Buenos Aires en un documental se lo hacía con
música de tango; era importante modernizar la banda sonora. Así fue como en
1970 pudo filmar Buenos Aires Beat. Diez años después, en otra
dictadura, consiguió fondos para realizar… Buenos Aires Tango. Quizás
para él se aplique la frase de Pichuco: "el tango siempre te espera".
NOTA TÉCNICA
Hay más de una versión en YouTube de Buenos Aires Beat, pero la única completa y en aceptable calidad es la del sitio oficial de Néstor Cosentino, cuyo enlace puse arriba y, por las dudas, pongo nuevamente a disposición aquí (hay que hacer clic en la palabra aquí, o en clic, es lo mismo).
Diego Lenger
Comentarios
Publicar un comentario